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LAS NUEVAS CARAS DEL DISEÑO

Las nuevas generaciones de diseñadores nacionales hablan sobre su mirada del interiorismo, las tendencias que los mueven y detallan cuáles son sus líneas de trabajo. Aquí, diez exponentes y los proyectos de decoración de esta nueva savia de expertos. 


Por: Paula Palacios 

ESPACIOS FUNCIONALES Y FELICES 







Los proyectos de decoración que la oficina de Cristián (38) ejecuta son siempre desde la mirada del cliente final, aun cuando tienen una marcada línea de desarrollo en relación a la funcionalidad y con generar espacios felices. “Tratamos siempre que la identidad de cada persona quede plasmada en cada ambiente”, asegura el diseñador. 
Por lo general, trabaja con tonos neutros, materiales nobles y la mayoría de los muebles que usa en sus proyectos son de diseño y fabricación propia, que les permite generar espacios con identidad y un sello elegante, vanguardista y sofisticado.
“Nos preocupamos de generar espacios amables desde la perspectiva del habitar, que sean fáciles de vivir, útiles; el escenario de conversaciones, comidas y reuniones espectaculares. En todo ambiente que nos involucramos generamos diseño, que sean puntos focales que impacten y queden en la memoria de cada persona que las viva. De eso se trata este trabajo, de crear ambientes que generen experiencias memorables”.
Preece asegura no tener grandes referentes específicos. “Me encanta la decoración de los brasileños, creo que son, por lejos, los mejores exponentes latinoamericanos: son jugados, mezclan materiales y texturas de manera envidiable. Crean layouts de diseño únicos, dignos de aprender”, explica el decorador, quien también se inclina por la línea de los franceses por considerarlos justos y sofisticados en sus propuestas. “Soy un amante de París, y su historia se refleja en sus creaciones”.






 

CONCEPTO POTENTE CON IDENTIDAD 

Con un máster en Interior Design en la NABA en Milán, Francesca (37) es una convencida de que el diseño, así como otras disciplinas, tiene que ver con la constante experimentación de diferentes áreas, la curiosidad de entender qué está pasando en el mundo, hacia dónde vamos, sin dejar de lado la historia. 
“Creo que detrás de una propuesta de diseño, aparte del ámbito estético que es fundamental como primera impresión, debe haber un concepto potente, un proceso y metodología que sea la base de un proyecto, que le dé identidad a este y también a los diseñadores como profesionales”, afirma la decoradora, quien asegura tener muchos y variados referentes, desde escultores, artistas, arquitectos, diseñadores gráficos, interiores y músicos, tal como Gió Ponti, Piero Fornasetti, Isamu Noguchi, Naum Gabo, Dalí, Ricardo Bofill, entre otros. 







VALOR, TEXTURA Y CALIDEZ 

Nacida en Brasil, sus primeros años de estudios de arquitectura y de trabajo de Grazielle (40) los hizo en su país natal, que marcó de alguna manera sus referencias e identidad a la hora de diseñar. El contacto con la cultura chilena, sin embargo, le ha permitido adquirir una mirada más amplia y plural sobre los diferentes estilos de vida, que cada vez más ha ido imprimiendo en sus proyectos de interiorismo. “No me gusta hablar de estilos, no hay que encasillarse. Lo que más me estimula de este trabajo es que permite reinventarte siempre”. 
La artista estima que el diseño de interiores está en un momento estimulante, lleno de desafíos y de herramientas para llegar a muy buenos resultados. En cuanto al desarrollo de sus proyectos, lo suyo es dejar en cada uno de ellos cierta atemporalidad, en combinación con lo funcional, las memorias afectivas y la personalidad del cliente. “Mi línea de trabajo sigue una combinación minuciosa de los muebles, texturas, arte, objetos de diseño y colores para entregarles vida y despertar los sentidos. Valoro los oficios que requieren habilidad manual, por ello incorporo siempre algunos elementos manufacturados en madera y fibras naturales. En realidad es una mezcla de líneas rectas y contemporáneas con elementos que agreguen valor, textura y calidez”.